Al fin! puedo decir que me deshice de una vida que no quería... la maté a la desdichada o mejor dicho la mataron... murió inocente y condenada por su ceguera insolente y estúpida de no querer ver las cosas... tuvo que ser a golpes que me lanzaron otra vez a mi rumbo -muy a pesar mío en su momento lo odié- y ahora justo ahora lo agradezco.
Agradezco cada segundo de ocio que he tenido ahora, que al principio maldecía acostumbrada al ajetreo de inmundicia y lameculos, así que he vuelto después de la mareada desilusión y es que ahora me retomo desde el alma sabiendo que murió mi inocencia pero amando que eso me llevó nuevamente a mi camino.
Y digo que murió mi inocencia porque jamás había odiado tanto en mi vida, jamás había sentido las ganas de matar, herir, hacer daño, explotar encolerizada y llena de locura odiando a corazón reventado y gritando con furia...
Exploté. Nunca había sentido ODIO... créanme que no sabía lo que eso era en mi vida, pero ya lo sé y es H O R R I B L E . Nunca había deseado matar. Lo hize, soy culpable en mis pensamientos has tenido más de 100 vidas para poder matarte 100 veces de maneras distintas.
Pero al final desapareció todo eso, todo se desvaneció y mira quién diría que volvería a mi verdadero rumbo... y fue en parte gracias a la porquería de vida que llevas...
En fin, vuelvo a lo mío y paradójicamente gracias a tí.
sábado, 23 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario